Aumentan los ataques de coyotes a humanos en California
 
Myriam Grajales-Hall (951) 827-4397
 
16 de junio del 2008
 
 
BERKELEY – (UC) – Los ataques de coyotes a humanos han incrementado notablemente en California durante la última década y, según los expertos, ello se debe a que los animales han sabido adaptarse a la presencia del hombre, quien, con la expansión de urbanizaciones, ha ido poco a poco invadiendo su hábitat.
 
De acuerdo con un reporte del Centro Hopland de Extensión e Investigación de la Universidad de California en Davis, los primeros ataques de coyotes a humanos se registraron en el estado a finales de los años 70; a partir de entonces, se han documentado más de 100 casos, de los cuales, aproximadamente un 50 por ciento ha involucrado niños menores de 10 años.
 
En más de una tercera parte de los casos en los que un coyote acechó o atacó a niños, los resultados pudieran haber sido fatales o dejado heridas graves si los pequeños no hubieran sido rescatados a tiempo, menciona el reporte realizado por Robert M. Timm, del Hopland Research & Extension Center; Rex O. Baker, catedrático jubilado de la California State Polytechnic University-Pomona; Joe R. Bennet, de USDA APHIS Wildlife Services, de Taft y Craig C. Coolahan, de USDA APHIS Wildlife Services, de Sacramento.
 
Los expertos mencionan, tomando como base sus propias observaciones y otros estudios previos sobre el tema, que el incremento en la cifra de ataques de coyotes a humanos y muchas veces también a sus mascotas, se debe a que los coyotes se han visto atraídos a las zonas suburbanas establecidas cerca de áreas silvestres, donde abunda el alimento y poco a poco han ido perdiéndole el miedo al hombre.
 
“Con la expansión de las áreas suburbanas como las que se encuentran en varios condados del sur de California, los fraccionamientos residenciales se ubican con frecuencia cerca de zonas silvestres y terrenos empinados con mucha vegetación. Los coyotes que habitan esas zonas silvestres son atraídos a los frondosos jardines de los suburbios que propician la abundancia de roedores y conejos y donde pueden encontrar agua, comida para mascotas, desperdicios caseros y hasta gatos y perros pequeños”, mencionan los expertos.
 
“Nuestras observaciones indican que ante la falta de acoso por parte de los residentes, los coyotes pueden perder el miedo a la gente y asociarle con este ambiente seguro y rico en alimentos. Este problema se agrava cuando la gente intencionalmente alimenta a los coyotes. En dichas situaciones, los coyotes han empezado a actuar agresivamente contra los humanos, persiguiendo a quienes trotan y montan bicicleta, confrontando a quienes pasean a sus perros y acechando a los niños pequeños”, escriben los expertos.
 
Diferentes estudios sobre los coyotes, citados en el reporte, han concluido que estos animales son omnívoros, o sea, que se alimentan de toda clase de sustancias orgánicas, por lo que su adaptación a la vida suburbana les ha sido fácil.
 
Los coyotes también han incrementado sus ataques contra mascotas durante la última década en California. En el año fiscal 1991 se reportaron 17 incidentes, 149 en el 1997 y 281 en el 2003.
 
Los expertos han notado que los ataques de los coyotes contra adultos o niños se concentran (63 por ciento) durante la temporada en que los coyotes adultos alimentan a sus cachorros o aumenta la demanda de alimento debido a la gestación de las hembras. Esto ocurre generalmente de marzo a agosto. El restante 37 por ciento de los ataques ocurren durante los otros seis meses del año (septiembre a febrero). Si se toman en cuenta solamente los ataques a niños, el 72 por ciento de ellos se genera durante la temporada de reproducción de los coyotes.
 
Además del riesgo de seguridad que los coyotes representan para los humanos, los expertos destacan la posibilidad de que estos predadores pudieran ser portadores del virus de la rabia y desencadenar un problema grave entre los residentes de los suburbios. Entre 1950 y 1995, 28 coyotes dieron positivo en pruebas de la rabia. Los coyotes también son portadores de la solitaria, la cual puede ser trasmitida a los humanos.
 
“Varios factores pueden haber llevado a los incrementos recientes en los ataques de los predadores a humanos en Norteamérica”, dicen los expertos en su reporte. “Entre ellos, se cuenta el crecimiento de la población humana, la extensión descontrolada de los suburbios y la protección de ciertas especies de coyotes que en un tiempo fueron perseguidos y eliminados por cazadores, dueños de propiedades y tramperos”.
 
El reporte agrega que la reducción en los esfuerzos de las autoridades federales y del condado para controlar la presencia de coyotes puede ser otro factor en el incremento de ataques de estos animales. Los programas de control, percibidos como servicios rurales o agrícolas, han disminuido al mismo tiempo que el sur de California ha registrado una acelerada urbanización y el apoyo financiero para los programas de control ha ido desapareciendo. A esto se agrega que las actividades de caza deportiva y tiro al blanco en esta región han disminuido, contribuyendo a que los coyotes sean menos cautelosos.
 
El reporte también señala que los condados más poblados de California -- Los Angeles, Orange, San Diego, San Bernardino y Riverside -- son los que reportan el mayor número de ataques de coyotes.
 
Para prevenir más ataques de coyotes a humanos, los expertos recomiendan que cualquier medida que se implemente debe contar con el componente de educación al público.
 
“Los esfuerzos por educar a la ciudadanía sobre la vida silvestre y su hábitat son una parte integral de cualquier programa diseñado para prevenir conflictos entre coyotes y humanos.”, indican los expertos. “Los residentes de los suburbios necesitan tener un entendimiento básico del problema y las raíces de sus causas y no será hasta que exista suficiente apoyo del público para llevar a cabo las acciones necesarias que podremos  prevenir la mayoría de los ataques de coyotes en los suburbios”.
 
Las medidas de prevención, combinadas con el uso de medidas de remoción letales, como las trampas y disparos, como último recursos, fueron efectivas en resolver problemas causados por coyotes en Glendale, según un estudio citado por el reporte del Centro Hopland de Extensión e Investigación de la UC. Sin embargo, los gobiernos municipales se muestran reacios a usar medidas de control letales por temor a ser criticados por la prensa o ser demandados por organizaciones protectoras de animales.
 
Por ello, según los expertos, es necesario que los residentes de zonas suburbanas implementen las siguientes medidas para ahuyentar a los coyotes de sus comunidades.
 
  • Mantenga las fuentes de alimento o agua fuera del alcance de los coyotes, incluyendo comida para perros y gatos, desechos caseros, frutas y nueces.
  • Recuerde que la comida para pájaros puede atraer a roedores y conejos que a su vez pueden servir de alimento a los coyotes.
  • Corte la vegetación alta y abundante de su jardín, pues los coyotes se sienten atraídos hacia ella.
  • Mantenga a las mascotas pequeñas en el interior de la casa o, afuera, en corrales bien protegidos.
  • Infórmese sobre cómo reaccionar ante la presencia de un coyote.
  • Cuando camine o saque a pasear a su mascota, lleve consigo un bastón, un palo o aerosol de pimienta para defenderse en caso de toparse con un coyote. 
Una de las recomendaciones en las que los expertos ponen mayor énfasis es la de no alimentar a los coyotes intencionalmente.
 
“En general la alimentación intencional de coyotes ha ocurrido en lugares donde se han reportado ataques subsecuentes de coyotes”, citan los expertos. “Individuos con buenas intenciones deben entender que el alimentar a coyotes puede resultar en medidas de control letales (un coyote alimentado, es un coyote muerto). Se debe informar a la población que el alimentar a los coyotes pone a los niños y mascotas de sus vecindarios en peligro de sufrir lesiones graves o enfermedades trasmitidas por los depredadores”.
 
“Los coyotes que le han perdido el miedo a los humanos y están acostumbrados a encontrar alimento en abundancia en las comunidades pueden volverse agresivos contra las personas y niños pequeños cuando abruptamente se les retira la fuente de alimentos,. En estos casos, sería prudente retirar a los coyotes de una comunidad, antes de eliminar las fuentes de alimentos”, agrega el reporte.
 
Los expertos concluyen que conforme los coyotes continúen adaptándose al ambiente suburbano y su población siga creciendo y expandiéndose en Norteamérica, deben esperarse que los ataques de estos predadores contra humanos continúen y se incrementen.
 
“Para revertir esta tendencia, las autoridades y ciudadanía deben actuar con responsabilidad para corregir los problemas causados por la conducta de los coyotes antes de que escalen en riesgos a la seguridad y salud de niños y adultos”, recomiendan los autores del reporte.
 

El sitio CoyoteBytes.org ofrece información y recomendaciones específicas a dueños de casa en áreas urbanas y suburbios acerca de qué hacer con los coyotes que merodean las zonas urbanas y suburbios y cómo prevenir y resolver problemas relacionados con la presencia de coyotes.

En inglés

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
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